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miércoles, 17 de febrero de 2016

Titanic The Exhibition

El Titanic llega a Madrid





La Sala de Exposiciones Fernán Gómez Centro Cultural de la Villa acoge desde el 2 de febrero al 6 de marzo la exposición Titanic The Exhibition

Ayer, 16 de febrero, tuve el placer de visitarla, y puedo asegurar que fue una experiencia bastante enriquecedora. No se trata de una simple exposición, sino que parece tratarse de una máquina del tiempo que transporta realmente al lugar y la época en que se desarrollaron los hechos. Según el director Musealia, la empresa promotora, el objetivo de la exposición es generar empatía hacia las personas que realmente vivieron el naufragio, ocurrido el 14 de abril de 1912, cuando el Titanic chocó contra un iceberg, tras partir el 10 de abril del puerto de Southampton hacia Nueva York.

Nada más entrar a la sala, se entrega a los visitantes a unos auriculares mediante los cuales se puede escuchar la historia del Titanic a medida que se van visionando las imágenes, vitrinas, etc.




La exposición recoge más de 200 objetos originales, algunas cartas que los pasajeros escribieron a sus respectivas familias mientras se encontraban a bordo del barco, la simulación de un iceberg (que se trata de hielo real, a mí al tocarlo se me congeló la mano) y la simulación de varias estancias del barco, en las que se aprecia el contraste que existía entre las destinadas a los pasajeros que viajaban en primera clase y los que viajaban en tercera. A pesar de dicho contraste, el pasaje más barato costaba 8 libras, lo equivalente al alquiler de un piso.

La película, Titanic (1997), dirigida por James Cameron, refleja claramente lo que sucedió. Kate Philips, de entonces 19 años, interpretada por Kate Winslett, se enamoró del dueño de la tienda de dulces en la que trabajaba,  Henry Morley, interpretado por Leonardo Di Caprio. 


En el film se narra como, al igual que sucedió en la vida real, él muere durante el naufragio, mientras que ella, embarazada de cuatro meses, sobrevive. Cinco meses después, en 1913, nació su hija, de nombre Ellen.

Pero el Titanic recoge muchísimas más historias, lo cual no es de extrañar, ya que se encontraban 2223 pasajeros a bordo del barco, de los cuales, por desgracia sobrevivieron únicamente 710. En una de las salas de exposición pueden verse el nombre y la edad de los pasajeros, divididos en primera, segunda, tercera clase y tripulación.

Una de esas historias es la del matrimonio de españoles Víctor y María Josefa Peñasco, una pareja de recién casados que se encontraba realizando su viaje de luna de miel. La madre de Víctor tenía un mal presentimiento y trató de convencerles para que no realizaran dicho viaje. A pesar de ello, el matrimonio se embarcó, por lo que, para no preocuparla, pidieron a su mayordomo que le enviase diariamente una postal a París. Finalmente, él murió y ella sobrevivió.

Otro caso es el del sueco  Malkolm Joakim Johnson que, tras intentar comprar en Suecia la granja familiar sin éxito, regresaba a Estados Unidos. Según él había explicado a su hermano, llevaba la fortuna dentro de sus calcetines. Sin embargo, cuando sus familiares encontraron su cuerpo, descubrieron que no llevaba calcetines, aunque sí llevaba la sitting card, uno de los objetos que pueden verse en la exposición.

Por otro lado, el matrimonio Lindell había conseguido ahorrar para viajar en el Titanic tras trabajar Edvard en una fábrica de zapatos como capataz durante cuatro años. Durante el naufragio, ambos se lanzaron al mar. Él sobrevivió gracias a un bote salvavidas, pero ella no lo consiguió.

Milvina Dean fue la última superviviente del Titanic. Era la más joven de todos los pasajeros del barco, ya que tenía sólo 2 meses de edad. Murió en 2009, a los 97 años. Viajaba con sus padres Bertram Frank Dean y Georgette Eva Luz y su hermano, Bertram Vere Dean, que entonces tenía 2 años. Su madre y su hermano sobrevivieron. Sin embargo, su padre falleció.

Ella afirma que a pesar de no recordar nada de lo sucedido, le condicionó la vida, puesto que su destino era crecer en Estados Unidos y no regresar a Reino Unido, lo cual su familia se vio obligada a realizar tras el naufragio. Por ese mismo motivo, decidió no ver nunca la película de Cameron.

La exposición está abierta todos los días, en horario de 10 a 20 horas. El precio de la entrada varía de 6 a 12 euros, dependiendo de los días. Hay tarifas especiales para grupos, familias numerosas, desempleados, mayores de 65 años, personas con discapacidad, carné joven y niños y jóvenes de 7 a 18 años. Los menores de 7 años no pagan.

Fernán Gómez Centro Cultural de la Villa. 
Plaza de Colón, 4                                                                                                                                          




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